Vulvovaginitis no infecciosa: cómo prevenirla

Es clave mantener una higiene íntima correcta

 

También existe la vulvovaginitis no infecciosa, ¿por qué se produce?

 

Vulvovaginitis no infecciosa: cómo prevenirla

 

Normalmente su origen tiene lugar en la disminución de estrógenos en el organismo de la mujer, que puede producirse en distintas etapas de su vida:

  • Posparto y lactancia
  • Los periodos de la mujer antes y después de la menopausia
  • Tratamientos con quimioterapia y uso de fármacos antiestrogénicos

Cuando la mujer está en edad fértil, estas vulvovaginitis suelen ser pasajeras: cuando se recuperan los estrógenos después del posparto y la lactancia, o al acabar un tratamiento oncológico, por ejemplo, se suelen eliminar las molestias íntimas.

     
     

¿Cuáles son las causas principales de las vulvovaginitis no infecciosas?

     
Ropa interior, compresas o "salvaslip"    
     

Por lo general estas vulvovaginitis pueden ver su origen en el contacto de productos íntimos, tales como compresas o “salvaslip” o incluso ropa interior sin aclarar correctamente o de materiales sintéticos, cuyo tratamiento es fácil, puesto que “consiste en evitar el elemento que ocasionada la sintomatología”, explica la Dra. Miriam de la Puente, ginecóloga del Hospital Clínico San Carlos (Madrid). 

   
     
Las hormonas influyen    
     

A veces influye mucho la situación hormonal de la mujer: la etapa de pubertad o de perimenopausia/menopausia o bien las mujeres en edades fértiles con toma de anticonceptivos hormonales. Para estos casos, hay que diagnosticar bien el problema y “si no es por una infección, valorar la necesidad de tratamiento hormonal, bien sea oral o tópico, o una hidratación adecuada de la zona vulvovaginal”, indica esta experta. 

   
     
Higiene íntima incorrecta    
     
Es preciso el “lavado del aparato genital femenino externo, como el resto del cuerpo, una vez al día, con productos específicamente diseñados para la zona vulvovaginal”, insiste la doctora De la Puente.     
     

Otro consejo fácil de memorizar y difícil de realizar en mujeres con la costumbre diferente, es llevar a cabo una correcta limpieza con el papel, al ir al baño tanto para la micción como para la deposición. ¿Cómo? Siempre se debe limpiar la zona desde la parte delantera hacia la trasera, para evitar la transmisión de gérmenes que colonizan nuestro aparato intestinal hacia la región vaginal, lo que nos hace más débiles frente a las infecciones vulvovaginales.

   
   
   

¿Qué es la vulvitis alérgica e irritativa?

     

Este tipo de vulvitis suele aparecer en pacientes que tienen antecedentes familiares o personales de:

  • Atopía, como eccema, asma, rinitis alérgicas…
  • Psoriasis, diabetes, enfermedades autoinmunes
  • Incontinencia fecal o urinaria
  • Tratamientos previos y/o incorrecta higiene íntima

Según la la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), el médico ha de hacer una buena historia clínica a la paciente para determinar el origen exacto de las molestias (si son internas o externas), y todos los detalles relacionados con el ciclo menstrual.

   
     
     

¿Qué síntomas tiene la vulvitis alérgica e irritativa?

     

Como las manifestaciones de estas vulvitis alérgicas o irritativas son muy similares a las vulvovaginitis, pasamos a hacer un recuento de tallado de los síntomas:

  • Escozor, dolor de la zona perineal y aumento del flujo vaginal
  • Más molestias vulvares, ocasionadas por un lavado erróneo de la zona perineal (por defecto o exceso) o por el uso de productos higiénicos no adecuados. También el uso diario de protectores higiénicos puede causar este tipo de vulvitis.

El examen de la zona irritada por parte del ginecólogo completa el cuadro: hay mujeres que presentan una vulva normal a pesar el picor y otras que tienen inflamación, irritación e incluso lesiones por rascado. En ocasiones está indicada la biopsia de la piel vulvar para descartar cáncer u otras enfermedades de la vulva.

   
     
     

¿Cómo se tratan este tipo de vulvitis?

     

Evitar todos los irritantes vulvares es fundamental para el tratamiento. Los enumeramos:

  • Jabones para higiene personal o detergentes de ropa interior agresivos
  • Higiene íntima deficiente, ya sea por defecto o por exceso
  • El rasurado o depilación que irriten la zona vulvar
  • Padecer incontinencia de orina o fecal
  • Preservativos, papel higiénico, tapones o compresas perfumadas. Pueden quedar retenidos restos de algunos de estos elementos y originar una infección vaginal
  • La ropa muy ajustada y los tejidos sintéticos pueden ser también fuentes de irritación
  • Los deportes como el ciclismo o la equitación pueden ocasionar una excesiva fricción perineal
  • La humedad  mantenida en la zona perineal al utilizar saunas o piscinas
   
     
     

¿Cómo mantener una buena higiene íntima?

     
Estos son los consejos de la doctora Miriam de la Puente:    
      ¿Cómo mantener una buena higiene íntima?

Todas las mujeres deben cumplir con el imprescindible lavado genital externo, como el resto del cuerpo: una vez al día, con un producto específico para la zona vulvovaginal. 

 

Otra recomendación saludable, que debe convertirse en de costumbre, es realizar una correcta limpieza con el papel higiénico, tanto para la micción como para la deposición. ¿De qué forma? Se debe limpiar la zona perineal desde la parte delantera hacia la trasera, para evitar la transmisión de gérmenes que colonizan nuestro aparato intestinal hacia la región vaginal, haciéndonos más proclives a las infecciones vulvovaginales. 

   

Es recomendable el empleo de ropa interior de algodón y durante su limpieza es importantísimo un correcto aclarado. 

   
Y, por supuesto, no debe emplearse productos tales como los “salvaslip” de forma asidua, puesto que además de provocar dermatitis de contacto y pueden ser origen de vulvovaginitis candidiásica de forma recurrente
   

 

Consejos para la prevención de la vulvovaginitis infantil

     

Según los especialistas, es bastante difícil la prevención de la vulvovaginitis infantil, puesto que es fundamental, crear conciencia en la niña de la importancia que tiene una correcta higiene de la zona vulvovaginal para evitar síntomas como picor o inflamación. De hecho, los consejos tienen que ser exactamente iguales a los que se dan a las mujeres en edad adulta, pero la insistencia debe ser mayor, para que la niña entienda el porqué de una correcta higiene íntima.

   
     
Carmen Arnanz    
     
     
         
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