Qué son las infecciones vaginales

Afectan a mujeres y niñas de todas las edades

Infecciones en la mujer: vaginitis vaginosis

Las infecciones vulvovaginales son un problema muy común que puede afectar a mujeres y niñas de todas las edades. Más del 50% de los casos de vulvovaginitis son de origen infeccioso. Las infecciones más frecuentes en Europa son la vulvovaginitis por cándida y la vaginosis bacteriana1.

El resto se deben a otros procesos, como reacciones alérgicas, traumatismos, problemas hormonales, etc. En ocasiones estas causas se encuentran solapadas, siendo el diagnóstico más difícil, o tienen más de un factor desencadenante2.

El 75% de las mujeres experimentan un episodio de vulvovaginitis sintomática a lo largo de su vida y al menos el 40-50% un segundo episodio1,2. El principal objetivo del tratamiento debe ser aliviar los síntomas e intentar evitar las recidivas.

Microbiota vaginal

La microbiota vaginal3 varía mucho a lo largo de la vida de la mujer. Estos cambios se deben principalmente a los niveles estrogénicos y se traducen en variaciones de las proporciones de los microorganismos de la vagina.

En la vagina de una mujer sana habitan microorganismos beneficiosos para la salud y patógenos oportunistas. El desequilibrio o disbiosis de la microbiota es el principal causante de infecciones vulvovaginales, en especial vulvovaginitis candidiásica y vaginosis bacteriana.

Por lo tanto, el equilibrio de la microbiota previene de los principales procesos inflamatorios y/o infecciosos vulvovaginales. De esta manera, se puede concluir que la salud vaginal está estrechamente relacionada con la microbiota vaginal.

Vaginitis parasitaria

Candidiasis vulvovaginal

Suponen el 25 por ciento de las vaginitis. Las estadísticas dicen que el 75 por ciento de las mujeres padecerá en algún momento de su vida una candidiasis vaginal; y entre el 5 y el diez por ciento de ellas sufrirán candidiasis recurrente, lo que significa al menos 3 o 4 episodios de dicha enfermedad al año. Afecta muy especialmente a las mujeres embarazadas.

La candida albicans produce la mayoría de las candidiasis, aunque otras especies de levaduras como la llamada candida glabrata cada vez es más común, especialmente entre el grupo de mujeres más castigado por las candidiasis recurrentes.

¿Qué es? Se trata de un proceso inflamatorio que afecta a la vulva y/o vagina y se debe a la colonización de células epiteliales por un hongo llamado cándida, que siempre está presente en el organismo (boca, tracto digestivo y vagina) en pequeñas cantidades. La mujer observa un flujo abundante similar a la cuajada. El problema surge cuando aumenta la acidez normal de la vagina y el hongo se multiplica excesivamente.

¿Quién es más vulnerable a la candidiasis? Aunque siete de cada diez mujeres la padecerán a lo largo de su vida, las candidatas a padecerla son aquellas con sistemas inmunes debilitados. Son propensas a sufrir cándidas las mujeres embarazadas, las pacientes de diabetes mellitus, menopáusicas y las mujeres tratadas con antibióticos de amplio espectro o con medicamentos a base de corticoides.

¿Cómo se trata? El médico receta antifúngicos y un tratamiento para mejorar los síntomas: se suele recomendar un producto de higiene específico que contribuye a restaurar la flora de la zona y evitar picores, así como cremas de aplicación vulvar que alivian el picor, clínicamente demostrado.2-7

Vaginosis bacteriana

Se produce una vaginosis bacteriana cuando se pierde el equilibrio entre dos bacterias comunes de la flora vaginal como son Lactobacillus spp. y Gardnerella vaginalis por tratamiento con antibióticos de amplio espectro, por higiene excesiva (duchas vaginales) o por dispositivos intrauterinos (DIU) que actúan como reservorio. Los síntomas son moco blanco o grisáceo con mal olor (a pescado). El tratamiento de elección es un antibiótico en forma de óvulos vaginales junto con una higiene íntima adecuada. No es necesario tratar a la pareja.

 

Otras infecciones vaginales

Vulvovaginitis por Trichomonas

Es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por Trichomona vaginalis. Ha disminuido su incidencia y prevalencia en los países occidentales, también en España, manteniéndose en los países en desarrollo. Prácticamente el único medio no sexual de transmisión es la vía vertical perinatal. En la infancia es inusual y hay que sospechar abuso sexual. La tricomoniasis puede actuar como transmisor de otras ITS, Herpes simple, Neisseria gonorrhoeae y VPH (virus del papilloma humano)… e infecciones como candidiasis y vaginosis bacteriana.1,10

En este tipo de vulvovaginitis con sintomatología intensa, existen evidencias que apoyan la recomendación de algunos productos de higiene íntima (soluciones de lavado y cremas externas) asociados al tratamiento específico para el alivio sintomático rápido. 4-6

Vulvovaginitis no infecciosas

El 15% de las vulvovaginitis no son infecciosas. La causa más frecuente es el déficit estrogénico (postmenopausia, puerperio, lactancia, antiestrógenos). En segundo lugar encontramos, las vulvovaginitis alérgicas e irritativas.

Son irritantes vulvares comunes: tejidos sintéticos, cosméticos y productos higiénicos perfumados, depilación, preservativos, fricción y/o humedad perineal mantenida, incontinencia, productos no indicados para la higiene íntima. Es preceptivo, por lo tanto, recomendar cuando sea necesario productos de higiene íntima que hayan sido testados y cuenten con evidencia que respalde su uso.4-6


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