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Infecciones en la mujer: vaginitis vaginosis

Pueden presentarse desde la infancia hasta la madurez

 

 

    Infecciones en la mujer: vaginitis vaginosis
La mayoría de las vaginitis no son infecciosas.

Las que lo son suponen sólo el 15 por ciento de todas las afecciones y pueden tener causas alérgicas u hormonales, entre otras.

Las infecciones bacterianas son las más frecuentes, ya que están presentes en el 40 o 50 por ciento de los casos de vaginitis. Produce un desequilibrio de la flora vaginal: el lactobacilo, que es el que debe predominar, se ve invadido por bacterias como la Gardnerella vaginalis, que causa la llamada vaginitis bacteriana.
 
   
 
A la infección vaginal se la denomina Vaginosis y si cursa con inflamación de la vulva y/o la vagina se denomina Vaginitis.
 
Los signos y síntomas de esta patología dependen de la etiología (vaginitis infecciosa o no infecciosa) pero normalmente se acompañan de un aumento de la secreción del moco vaginal (leucorrea), de una alteración del pH, prurito (picor) vaginal etc
 
 
 

Vaginosis no infecciosa

 
Este tipo de vaginitis se presenta en niñas antes de la pubertad y en mujeres posmenopáusicas (debido al descenso hormonal).
 
Los síntomas son:
 
  Inflamación de la vulva
     
  Prurito / ardor genital
     
  Moco vaginal maloliente y de color marrón verdoso
     
Las causas más frecuentes suelen ser las siguientes:
     
  Alergia a los baños de espuma, jabones, anticonceptivos, aerosoles femeninos, perfumes, detergentes con los que se lava la ropa interior, suavizantes...
     
  Ropa ajustada o no transpirante (ej. licras...)
     
  Escasa higiene íntima
     
  Mal hábito de limpieza (desde el ano hacia la vagina)
     
     
     

Vaginosis infecciosa en la mujer

   
Este tipo de vaginitis se presenta en mujeres desde la pubertad hasta el climaterio. Todas, además del tratamiento paliativo, han de complementarse con una higiene íntima adecuada con un jabón hipoalergénico.
   
Existen diferentes tipos de vaginitis y se clasifican en función del microorganismo causante.

 

  Vaginitis parasitaria   Vaginitis parasitaria
Nueve de cada diez casos está producida por Trichomonas vaginalis y supone el 20 por ciento de todas las vaginitis.

A diferencia de los otros tipos de vaginitis, es una enfermedad de transmisión sexual (ETS).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), dicho parásito ocasiona la mitad de la infecciones curables en todo el mundo.

Su periodo real de incubación aún es un misterio para los especialistas, que lo sitúan entre los 4 y los 28 días. Sus síntomas más visibles son una secreción vaginal verde amarillenta con fuerte olor. Pese a ello, muchas mujeres infectadas no presentan ningún signo anormal. No obstante, si la infección se deja sin tratamiento puede afectar al cuello del útero.

El tratamiento se puede realizar con metronizadol o tinizadol y, como en el caso de las candidiasis, el uso de soluciones limpiadoras específicas en los lavados ayuda a la recuperación de la zona vaginal.
       
  Vaginitis Fúngica
   
  Suponen otro 25 por ciento de las vaginitis. Las estadísticas dicen que el 75 por ciento de las mujeres padecerá en algún momento de su vida una candidiasis vaginal; y entre el 5 y el diez por ciento de ellas sufrirán candidiasis recurrente, lo que significa al menos 3 o 4 episodios de dicha enfermedad al año. Afecta muy especialmente a las mujeres embarazadas.
   
  La candida albicans produce la mayoría de las candidaturas, aunque otras especies de levaduras como la llamada candida glabrata cada vez es más común, especialmente entre el grupo de mujeres más castigado por las candidaturas recurrentes.
   
  ¿Qué es? Se trata de un proceso inflamatorio que afecta a la vulva y/o vagina y se debe a la colonización de células epiteliales por un hongo llamado cándida, que siempre está presente en el organismo (boca, tracto digestivo y vagina) en pequeñas cantidades. La mujer observa un flujo abundante similar a la cuajada. El problema surge cuando aumenta la acidez normal de la vagina y el hongo se multiplica excesivamente.
   
  ¿Quién es más vulnerable a la candidiasis? Aunque siete de cada diez mujeres la padecerán a lo largo de su vida, las candidatas a padecerla son aquéllas con sistemas inmunes debilitados. Son propensas a sufrir cándidas las mujeres embarazadas, las pacientes de diabetes mellitus, menopáusicas y las mujeres tratadas con antibióticos de amplio espectro o con medicamentos a base de corticoides.
   
  ¿Cómo se trata? El médico receta antifúngicos y un tratamiento para mejorar los síntomas: se suele recomendar un producto de higiene específico que contribuye a restaurar la flora de la zona y evitar picores.
   
   
  Vaginitis Bacteriana
   
  Se produce una vaginosis bacteriana cuando se pierde el equilibrio entre dos bacterias comunes de la flora vaginal como son Lactobacillus spp. y Gardnerella vaginalis por tratamiento con antibióticos de amplio espectro, por higiene excesiva (duchas vaginales) o por dispositivos intrauterinos (DIU) que actúan como reservorio. Los síntomas son moco blanco o grisáceo con mal olor ( a pescado). El tratamiento de elección es un antibiótico en forma de óvulos vaginales junto con una higiene íntima adecuada. No es necesario tratar a la pareja.
   
   
  Vaginitis Mixta
   
  Como su propio nombre indica, se produce cuando la causa es más de un germen. Los síntomas dependen de los patógenos y el tratamiento suele ser más complicado. Las más frecuentes son:
     
  - Tricomonas vaginalis con Gardnerella vaginalis  
  - Candida spp. con vaginosis bacteriana