Higiene íntima: cómo cambia el pH vaginal

Factores que producen problemas vaginales

 
La barrera microbiológica de la vagina se produce por la descamación celular del epitelio de la mucosa vaginal y por la producción de glucógeno por las células de esta mucosa.

Este glucógeno es metabolizado por los Lactobacillus presentes en la flora vaginal, y transformado en ácido láctico por fermentación láctica, este proceso es el que confiere a la vagina un ambiente ácido (pH ácido) con acción bactericida, impidiendo el crecimiento y desarrollo de microorganismos patógenos.
 
      Higiene íntima: cómo cambia el pH vaginal
•   En niñas y hasta la pubertad, el pH vaginal es de 7 (varía entre 6.8 y 7.2) por lo que se considera neutro.  
   
•   Durante la menstruación y en la menopausia, el pH de la mujer alcanza valores de 7, como el de las impúberes: pH neutro o muy ligeramente alcalino o ácido. El resto del ciclo femenino el pH vaginal varía entre 4 y 5, lo que significa que es ácido.
   
•   En el periodo premenstrual y durante el embarazo se vuelve más ácido (3,8-4,2).
   
•   La menopausia, como hemos visto, marca una vuelta a valores próximos al 7, como en la pre adolescencia.
     
   
La alteración del pH por exceso o defecto hace que aparezcan las patologías vaginales.
 
Los receptores hormonales de la vagina son responsables de que este órgano sea sensible a los cambios que se producen el el cuerpo durante el ciclo menstrual (poca descamación celular), la menopausia (alto grado de destrucción celular) y el embarazo.
 
     
  En determinadas situaciones se puede alterar el equilibrio del pH vaginal, como por ejemplo el uso de antibióticos, el uso de métodos anticonceptivos, sustancias irritantes, etc.  
     
 
El pH alterado puede favorecer la infección y la colonización vaginal por parte de patógenos.
 
Una correcta higiene íntima diaria es el principal medio para mantener un pH equilibrado y evitar posibles molestias e infecciones vaginales.